Hace dos minutos dejó de ser mi cumpleaños, and that’s ok. I am, oficially, twenty fucking two.

No sé si les interesa que les hable de mi día o sobre cómo va mi relación, pero específicamente hoy están muy muy relacionados así que contaré uno e intercalaré partes del otro, como buena periodista.

Desperté porque mis roomies decidieron hacer una venta de garage hoy (dos de ellas se salen de la casa y se van a a vivir a otras ciudades/países). Eso significó gente haciendo ruido, moviendo muebles y demás sonidos idiosincráticos de las mudanzas. Ah. Y la perrita ladrando por la gente desconocida.

Otro Ah: mis papás felicitándome, ¿por qué no?, por BB msn en lugar de la ya tradicional llamada a horas inmencionables de la mañana. Eso de que la tecnología deshumaniza no me lo creía hasta hoy.

Me puse bonita para lo que sabía iba a ser un día largo, y fui a… al Tec. Resulta que el corto ya está completamente grabado pero aún nos faltaba editar algunas cosas. Ok, ok… todavía sigue faltando, pero no estoy aquí para hablar de eso.

Después una amiga, A., tuvo la bondad de llevarme a cierto lugar de compras para que no tuviera que utilizar ningún tipo de transporte público —para los que no saben, estudio en una ciudad muy lejana a mi ciudad de origen y aquí no tengo coche (ni una cama con base, ni muebles… perdón si alguien se imaginaba mi vida de cuento de hadas, ha!)— y comencé lo que sería un largo día de shopping hermoso.

Confieso que no compré mucho. Necesito muchas cosas pero casi nada de lo que vi me hizo sentir satisfecha así que preferí conservar el dinero para futuras emergecias. Y resulta que fue una buena decisión, porque conseguí un muy buen trato para un atuendo nuevo para mi querida MacBook Pro. Ya no será rosa. ¿Alguna sugerencia de color no-nena pero nena? =D

Cuando terminé mis escasas compras estaba hambrienta y agotada como botella de agua cuando hay alerta de huracán, así que pasé por comida y llegué a mi casa. Here’s when the fun begins.

¿Recuerdan la venta de garage? Bueno. Ahí estaba mi roomie, sentada en el garage exponiendo sus posesiones a todos los paseantes y cuando me vio, gritó emocionada, desencadenando la siguiente conversación.

— ¡Alguien te trajó un regalo!

—¿Quién?

—No sé. Una chava y un chavo.

—¿Dijeron algo?

—Que ibas a saber cuando lo vieras.

—Ah, ok.

*Pau se prepara para subir corriendo emocionadísima a su cuarto*

—Feliz cumpleaños, por cierto.

—Graciaaaaaaas… *voz se desvanece en lo que sube corriendo*

Tiré al suelo las bolsas de mis compras previas, porque de repente habían perdido importancia. Dejé la bolsa con la comida, el celular, las llaves y el purse.

Había una bolsa de regalo verde con papel decorativo rosa amorosamente asentado sobre mi cama. Solamente decía “Para Pau”.

Asomé para ver qué había en ella. Cuando lo vi, casi se me cae el mundo encima y me dieron ganas de reír muchísimo y llorar al mismo tiempo. Es posible que lo haya hecho, pero ustedes no tienen pruebas.

¿Qué había adentro?

¿Recuerdan a la foca bebé? En caso de que no recuerden, aquí está un recordatorio. Cuando Juan se fue me hizo la importantísima pregunta: “¿Qué quieres que te traiga cuando regrese?”. Mi aún más importante respuesta fue sencilla: Una foca bebé. Específiamente esta foca bebé.

Got it?

Bueno. Al asomar a la bolsa me encontré con… UNA FOCA BEBÉ.

Cue: “Awwwww”… wait, what?!

De peluche, claro, pero se mueve cuando le acaricias la espalda y tiene los ojos más absolutamente adorables del mundo. El-regalo-perfecto. Después de que le agradecí durante cuatro o cinco mensajes decidimos llamarle Rocket.

Rocket es el nombre de mi futuro perrito hipotético. Mientras tanto, tengo una foca bebé.

Claramente Rocket me acompañó a la cena de cumpleaños posterior con mis amigos y me robó el protagonismo por completo. No me importa. Rocket es adorable.

¿Solamente una cena?

Sí, verán. Mi teoría sobre los cumpleaños es la siguiente.

Los cumpleaños pertenecen a la persona que cumple años. Thus, esa persona puede y debe hacer lo que desee con las 24 horas que tiene para hacer lo que quiera con ellas, y no debe ceder a ningún tipo de presión o influencia externa al momento de elegir actividad.

¿Quieres tomar hasta la inconsciencia? Hazlo.

¿Quieres emocionarte por una foca bebé de peluche? Hazlo.

¿Quieres pasar el día en Facebook? Hazlo.

¿Quieres comprar hasta que te no tengas dinero para comer durante la siguiente semana? Hazlo.

¿Quieres dormir? Hazlo.

En mi caso lo único que se me antoja hacer en mi cumpleaños es a) comprar y b) estar con las personas que quiero y en las que confío. Solamente para el registro público: no confío en muchas personas. No quiero estar con muchas personas. No quiero ir a un antro. No quiero preocuparme por nada. Quiero que una persona en la que confío planee algo tranquilo para hacer con las demás personas en las que confío. Sobre todo por aquéllo de que El Dude está ausente.

Este año el plan salió justo como lo había no-planeado. Mi queridísimo R. organizó una cena de lo más low key con B. y T. y otros amigos de los que no les he hablado. Y eso fue lo que tuve: una cena tranquila, una margarita y una conversación larguísima y de lo más agradable, y buena parte de ella giró alrededor de Rocket, obviamente.

Después tenía planes de ver a mis dos S. favoritos (pero llamaré a uno S. y a la otra Z.), pero por cuestiones de logística no se pudo. Como verdaderos amigos dijeron que no había problema. Amo a esas personas. Me causan mucho problema los que ponen presión.

Ese fue mi cumpleaños. No sé si fue especial o no para ustedes, pero para mí fue perfecto; hablé con El Dude y estuvimos perfectamente contentos todo el día, salí de algunas necesidades con las compras, comí delicioso y vi a personas que quiero.

Les daría un consejo pero la manera en que El Dude se hizo presente durante todo el día de hoy fue una cosa que aún no puedo explicar. Nunca lo había extrañado tanto, pero al mismo tiempo por primera vez desde que se fue lo sentí cerca.

Podría acostumbrarme a esto.

Un beso,

P.

¡Gracias por compartir!
Share
Pau

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.