Extensiones en mi cabeza. Las uso porque tengo la cantidad de pelo de un toddler.
Extensiones en mi cabeza. Las uso porque tengo la cantidad de pelo de un toddler. (Foto de Itzel Ríos)

Hola! Debido a que tengo el cabello muy delgado y un poco corto y quería un cambio decidí comprar extensiones de cabello y aunque las chavas me dijeron las cosas “básicas” para su cuidado quisiera saber tu experiencia. ¿Cuánto te duraron? ¿Qué cuidados les dabas? etc. No me gustaría que se me arruinaran tan pronto!

Help!

 —
Querida A.,

Me encanta que hayas hecho esta pregunta porque, alarmantemente, hay muy poca información puntual (y realista) en línea sobre como cuidar las extensiones.

Por suerte, comencé a usarlas cuando era una adolescente descuidada y con una alarmante promiscuidad estilística, así que las he arruinado, intentado arreglar y matado suficientes veces como para saber exactamente lo que no debes hacer.

Consejo 1: Llévalas al salón. 

La mayor parte de las extensiones vienen en versión pelo-relamido-y-dudosamente cortado, similar a la forma en que los dosmileros nos alaciábamos el cabello (Ver Apéndice 1). Así que el primer paso es llevarlas al salón para hacerles un corte decente.

La idea es, en realidad, que tomen un poco de forma, y es importante que sepas en que orden te las pondrás a perpetuidad, para que las corten de manera que tengan sentido en ese orden. O sea, si tu estilo es el de esas instagrameras con textura perfecta, necesitarás que las extensiones que van más arriba de tu cabeza sean más largas que las que van cerca del cuello, por ejemplo. Si las capas son lo tuyo, ¡felicidades! Puedes solo cortarlas rectas para que queden más texturizadas y ser feliz.

Consejo 2: No uses herramientas calientes.

Ajá. Ya sé. Te dicen que lo bueno de las extensiones naturales es que puedes usar tu plancha y tus tenazas y la estufa, si quieres, pero ¿sabes qué? NO LO HAGAS. Es un error, es la muerte para tus extensiones y encima no funciona.

Si las quieres alaciar, lávalas y ponlas a secar sobre una toalla. ¡Listo! Volverán a su natural forma dosmilera. Si las quieres rizar, compra los tubos más anchos que encuentres en Sally, humedécelas, ponlas en los tubos, inserta un par de bobby-pins para que no se muevan, y déjalas secar. Giselle va a envidiarte. Es como magia, y esas ondas sí duran para siempre, mientras que las de la tenaza se caen a los literales segundos (y cada vez que las usas un estilista neoyorkino pierde sus tijeras).

Consejo 3: No las tiñas… más de una vez.

Confesión: descubrí esto después de hacerlo. Teñir tus extensiones es tentador, más barato que comprar unas nuevas y una parte de ti te dice que es lo que ellas quieren, aunque no te lo puedan decir. Algo así como usar el push-up extremo de Kylie Jenner. Pero la realidad es otra: ellas prefieren su libertad, todos terminarán decepcionados y la inversión en unas nuevas haría tu vida mucho más cómoda.

Además, la verdad es que cambiarles el color es un riesgo, porque nunca sabes cómo van a reaccionar y si quedarán iguales que tu nuevo color, o tendrás que comprar unas nuevas.

En este caso a)llévalas con un profesional, o b)mejor ve por unas que ya estén como las quieres. Así si vuelves a tu color anterior, las otras estarán esperándote felices.

Consejo 4: Lávalas tan infrecuentemente como sea posible. 

Y, por suerte, las extensiones necesitan lavarse mucho menos que tu pelo real. Cuando lo hagas, usa solo shampoo sin sulfato (o de bebé) y un tratamiento acondicionador. Pero si su problema es solamente que huelen un poco a cigarro o tequila o a esa persona que conociste la noche anterior, solo cuélgalas (como si fueran ropa) y déjalas respirar.

Consejo 5: Asígnales un hogar. 

Si vinieron en un sobre de plástico, sácalas de ahí y ponlas en una caja de cartón –una de zapatos funciona bien. Si vinieron en una caja, asegúrate de ponerlas ahí siempre… no hay peor amenaza para unas extensiones que una labrador-pitbull de un año. Pero tal vez me estoy proyectando.

Un beso,

P.

P.S. Tip extra: usa solo las necesarias para el look que buscas en cada ocasión. No siempre necesitas parecer modelo de Victoria’s Secret. (Lo sé, no tiene sentido, pero es real).

¡Gracias por compartir!
Share

Pau

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Comment *