Pretty Guilty

AP

Look post: Coated jeans and leopard print.

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I’m a firm believer that leather pants or coated jeans are, by themselves, enough to make any outfit work. I’m absolutely infatuated with mine, and wear them everytime I feel like making a bit of a statement. I also happen to believe that black and brown can be a perfect match. What do you think?

Desde que comencé a ver la tendencia de los pantalones de piel o encerados (que tienen ese efecto) en las pasarelas y las tiendas, quedé enamorada. Estoy convencida de que usar uno de estos es la manera más fácil de que tu outfit diga algo sin tener que esforzarse demasiado, y uso los míos como sustitutos de jeans (jamás uso blue jeans, si puedo evitarlo). También me gusta combinar negro con café y confundir un poco a la gente. ¿Tú qué piensas? (more…)

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My (fashion) resolutions for a lovely 2013.

The time of the year in which we all promise to be skinnier by this time next year has arrived, and although losing weight is not on my list (mainly because I consider myself a hopeless fan of all things food), there are a couple of things I could do to make sure 2013 is a)stylish, b)healthy and c)even more stylish. The way all years should be, so here is everything I solemnly swear.  (more…)

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The fashion stories that amazed us all this year.

As in everything, lists are one of my favourite parts of waiting for a new year: the best, the worst, the funniest and the simply hilarious await at every corner. And so I thought it would be useful to start our own little tradition of making a list of all the fashion moments and stories that made us go omg-i-must-read-more-about-it this year. Let me know what you think and which were your favorite moments of 2012.

Una de mis partes favoritas del final de cada año son las listas: de lo mejor, lo peor, lo más divertido y lo increíble, y decidí comenzar una tradición para este blog, que consistirá en nuestra propia lista de los momentos que nos tuvieron pegadas a las noticias de moda este año. Siéntanse libres de comentar cuáles fueron sus momentos favoritos del 2012.  (more…)

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My letter to Santa.

I probably stopped writing letters to Santa as soon as I started telling my parents what I wanted –mainly cause elves probably don’t manufacture nail polish and boots just yet and I couldn’t take any chances– but last year I took a leap of faith and ended up eventually (who am I to demand Santa to give it all at once?) getting every item on it. So here’s hoping.

Dejé de escribirle cartas a Santa cuando comencé a pedir regalos directamente a mis papás –principalmente porque quizá los duendes no reciben peticiones de esmalte de uñas o botas y no podía arriesgarme– pero el año pasado me tomé el tiempo de hacer una pequeña lista y en algún momento del año (¿quién soy yo para exigir a Santa que lo entregue todo en un día?) obtuve todo lo que puse en ella. Aquí va entonces, por si acaso. (more…)

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Pregunta: Necesito botines nuevos.

Hola Pau! una pregunta rápida, estoy en crisis, quiero comprarme unos botines nuevos, porque me gustan mucho, pero cuando los veo en vivo ningún estilo me gusta, necesito algo que se pueda usar tanto con falda como con jeans, algún consejo? (more…)

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Pretty Guilty and why, oh why are my friends starting to procreate?

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El lunes fue mi cumpleaños. Soy, ahora, una mujer de 23 años.  Inevitablemente y muy a pesar de la posmodernidad y de mi absoluta incapacidad de cuidar a un ser vivo –incluyéndome a mí misma–, esto significa que mis amigos están comenzando a procrear intencionalmente. “Intencionalmente” siendo el término operante.

Cada vez que algún compañero de crianza, colegio o universidad revela en alguna red social esa foto (la del anillo, usualmente insertado en un dedo regordete y que ni siquiera tuvieron la decencia de depilar para el close-up), no puedo evitar pensarlo. She’s totally pregnant.

Y entonces surge la pregunta. ¿Por qué están tan felices? ¿Por qué no están alarmados intentando evitar la difusión de la noticia y consecuente deshonra a toda costa? Ah. Cierto. Ya estamos viejos para salir en “Sixteen and pregnant”. (more…)

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24.09.12: Post de cumpleaños o OMG how did I get this old this fast.

Hola. Bienvenidos a mi post de cumpleaños número 23. Post número dos en un cumpleaños, cumpleaños número 23, that is.

Este año mis planes son los de siempre. Shopping un día –casi seguramente el sábado– y nada más. I enjoy shopping, you see. Saldré a cenar con El Dude y quizá vaya a desayunar a Tiffany&Co. de Polanco con mi amiga M. antes del shopping.

No quiero profundizar demasiado en mi edad. De alguna manera y por ninguna razón siempre le asigné un significado importante al 23, quizá porque hace cinco años que soy un adulto y, para ser franca, I don’t have much to show for it.

Así que decidí, mejor, para el post de este año, escribir sobre los cumpleaños que recuerdo desde el primero. O de los que tengo fotos, o de los que vale la pena mencionar algo. Deben saber que I’m so not a birthday person.

Cumpleaños número uno. Creo.

No estoy segura de que esta sea una foto de mi primer cumpleaños –mamá, siéntete libre de comentar al respecto– pero queda claro que no estaba conforme con que me tomaran la foto en esas fachas. Solamente vean mis ojos. I was begging for shoes.

Ahora otras fotos cercanas a ese momento. Creo. En esta aparezco mucho más feliz, ansiosa por mi futuro como modelo de bikinis.

Kate Middleton… eat your heart out.

Cumpleaños número siete. “Trae tu traje de baño”

Para quienes no lo saben, soy originaria de la bella, pequeña y calurosa ciudad de Mérida. Esto, entre otras cosas, significa que si cumples años en cualquier momento entre marzo y noviembre, tu cumpleaños seguramente involucrará una invitación que al final dice la frase que sigue al subtítulo. No le decimos albercada, ni siquiera piscinada hasta como los 15 años. No, no. Le decimos “baño de piscina”. Y mi cumpleaños número 7 fue uno de ellos.

En notas más cómicas, recuerdo que en una conversación que tuve con mi mamá ese día le comenté como cumpliendo siete años ya me sentía grande, porque seis no era lo mismo que siete. Claramente era un genio desde la infancia.

Cumpleaños número ocho. Mi mamá intento evitarlo, pero fue mi primer fracaso sartorial voluntario.

Era joven. Sin importar lo que pensara mi niña de siete años interior, no era lo suficientemente madura para comenzar a decidir qué ponerme. Y aún así mi madre, generosamente, me llevó a elegir el outfit para mi primera fiesta de “luz y sonido” –no sé cómo le llamaran en otros lugares, pero por favor déjenlo en los comentarios. Todo de ahí fue para abajo.

Desde tan tierna edad era, digamos, vanguardista en mis decisiones. Así que, evidentemente, elegí unos jeans de cuadritos naranjas y una bluza azul cobalto –ok, admito que usaría todo eso hoy– de cuello redondo. No quiero ni intentar recordar los zapatos.

Mi madre, sabia en su mayoría de edad, intentó convencerme de usar una blusa blanca de cuello en V, y ofreció comprarme la blusa azul aún así, siempre que no la usara en la fiesta. Me rehusé. And so orange and blue it was.

Me sentía tan feliz como en la foto del traje de baño. Estoy segura de que, back en Mérida, hay fotos. Si algún día tengo acceso a ellas prometo compartirlas (but don’t tell anyone).

Cumpleaños número 15. La serenata.

Algunas compañeras me llevaron serenata con utensilios de cocina. Recuerdo haber despertado por el ruido estruendoso and then this happened.

Let’s never talk about the hair again. Uno pensaría que mi mamá hubiera tenido la delicadeza de Lorelai Gilmore para avisarme y decir que me peinara o que fuera a dormir con un poco de maquillaje. Uno pensaría.

Cumpleaños número 18. Yo creía que ya era un adulto.

Ha. Qué tierna. Por causas de fuerza mayor –ocho kilos extras y varios centímetros menos de pelo– evitaré subir las fotos. Solamente les diré que mi primer attempt at wearing animal print fue para esa fiesta, que compré vodka y nadie se lo tomó y que las gomitas y gusanos de azúcar fueron un éxito.

Hoy la paleta de colores del evento sería mucho más neutral. Este año, por ejemplo, it doesn’t even exist. I’m THAT good.

Cumpleaños número 20. Gracias a Dios no hay fotos.

No estoy segura de que los involucrados hubiesen querido que las publicara, de existir. Pero digamos que los meses que rodearon a mi cumpleaños número 20 consistieron principalmente en fiesta y brunch. Y pijamas.

If you must know, para celebrarlo fui al George y al día siguiente trabajé todo el día. Cruda.

Cumpleaños número 21. They gave me devil’s ears.

Y me las merecía. Es, también, el único cumpleaños en el que he tenido pastel desde que no vivo en mi casa.

Cumpleaños número 22. Rocket y flores.

Los detalles de este los conocen, si leen mi blog hace tanto. Si no es así, solamente den click aquí. Fue un gran cumpleaños. El mejor hasta ahora, sin duda. Hubo shopping, margaritas, y El Dude consiguió hacerlo especial sin estar cerca. Rocket.

Cumpleaños número 23. Make it stop.

Lo negaré por completo si alguien hace referencia a la crisis nerviosa que tuve el sábado. I mean, no es como que ya no vaya a poder hacer nada con mi vida, right? RIGHT? Oh dear God.

Ahora presumiré lo guapo que es El Dude.

Un beso,

P.

@TipoPauYAsi

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