Pretty Guilty

Ensayos

Pretty Guilty and dude friends

Esta columna se publicó originalmente aquí hace más de un año, pero me pidieron que escribiera del tema así que let’s just remember it, shall we?

Las amigas son algo que francamente me causa mucho problema, porque las mujeres tienen ese gen de “novia” que las hace necesitar mucha atención y, desgraciadamente, mi individualismo es demasiado grande como para dar a cualquiera de ellas toda la que necesitan. Lo siento, pero eso de ser “befitas” y “amiguis” me provoca un poquito de náuseas.

Hablo de las amigas en realidad como introducción al verdadero meollo de esta reflexión, pero me parecía importante señalarlo para contextualizar el hecho de que no necesariamente soy unagirly girl, y mis amigas más bien son mujeres un poco diferentes. Jamás me dirían “amigui”… por lo menos sin miedo a recibir una mirada traumatizada.

Por otro lado están los hombres: especímenes curiosos pero sencillamente explicables. Y no, querido lector, no creo que puedan ser mis amigos. (more…)

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Pretty Guilty and the philosophy of flirting. Or part of it, at least.

Si Mark Zuckerberg se pusiera de mal humor un día y recurriera a alguna artimaña para molestar a los miembros de su red social, la más dañina sería, seguramente, permitir (u obligar) a las parejas leer los mensajes privados –a.k.a “inbox” o Facebook Chat– de la cuenta con la que están en una relación.

En algunos casos, seguramente, no pasaría nada. Pero solamente si las dos personas en cuestión son amigas que decidieron casarse virtualmente en un momento de aburrimiento entre sus muchas y muy variadas ocupaciones adolescentes. En los demás casos sería el Apocalipsis. (more…)

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Pretty Guilty and mom vs. life. O la columna que me costó la mano izquierda.

A una amiga de F. le fue dado un anillo. A E. le fue insinuado que pronto podría recibir uno. He hablado antes de las bodas, y quienes me conocen saben qué modelo de Tiffany’s es el indicado y mis planes de inventar unos tacones que no provoquen incomodidad alguna antes de la fecha, para evitarme la pena de usar esos espantosos tenis decorados. O cosas peores.

Pero el estrés que F. tras expresar sus felicitaciones, asistir a la fiesta organizada para celebrar el compromiso y pensar qué iba a ponerse no tuvo que ver tanto con el hecho de que su amiga hubiese sucumbido ante lo que muchos considerarían un convencionalismo social, ni a considerar que su amiga era demasiado joven. De hecho fue todo lo contrario: la revelación de que ya no somos demasiado jóvenes. (more…)

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Pretty Guilty and true love. Sort of. Ish.

Recordar a un ex con cariño es parecido a recordar a un presidente como un héroe. Inmediatamente después de que perdieras tu casa por no pagar el crédito es un idiota, pero 17 años después es un respetado economista, profesor en Yale, a quien debemos agradecer por evitar que la catástrofe de 1994 fuera mayor. En un principio lo odias, pero después de un tiempo y algunos exes peores puedes ignorar sus errores y seguir con tu vida. Pero hay alguien a quien le perdonarás hasta dejarte por otro, y con todo y FOBAPROA recordarás con una sonrisa. (more…)

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Pretty Guilty and all the others

Sentir celos es la cosa más fácil y natural del mundo. El mundo está lleno de hombres y mujeres que, obviamente, tienen como único objetivo en la vida robar la atención y, si todo les sale bien a los malditos, el afecto de tu significant other.

Es cierto que tu pareja te ama. Es cierto que tú también eres irresistible y que tienes muchos amig@s que tal vez, solamente tal vez, estarían dispuestos a interferir entre una fanática de Enrique Peña Nieto y el candidato presidencial, a riesgo de ser aplastados y/o mordidos, todo por una oportunidad de salir contigo. Pero ellos no son peligrosos. Los amig@s de tu pareja sí lo son. Those sons of bitches. (more…)

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Pretty Guilty and being polite.

throwup

¿Saben qué odio más que conversar con desconocidos en aviones? Muy pocas cosas. Y es que no tolero estar en un espacio cerrado durante un tiempo previamente determinado, conocido e imposible de encoger, junto a una persona que al parecer cree a)que le puedo servir como contacto para conseguir empleo o b)que su vida personal es de mi particular interés y cambiará mi futuro. Suelo siempre, entonces, procurar que mi asiento esté en una ventana para poder rotar mi cadera de manera estratégica hacia ella y perderme en lo que sea que mi iPod quiera decirme ese día. En mi último viaje la casualidad decidió que eso no sería posible. (more…)

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Pretty Guilty and stupid expectations.

Estoy en finales y la columna no está fluyendo como debería. Les dejaré, para que los nuevos lectores se diviertan, una columna que escribí hace tanto tiempo que no llegó a ser publicada en el blog. Porque el blog no existía. You know, timing issues… y confieso que me encanta poder recurrir a esto cuando mis palabras están atoradas. El asunto es que es de mis favoritas. Enjoy. 

Pretty Guilty and stupid expectations. (Originalmente publicada el 13 de febrero de 2011).

Las mujeres viven en la decepción. Punto. Como no soy sexista reconoceré que muchos hombres también lo hacen, pero la primera frase tenía que sonar contundente. (more…)

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