Pretty Guilty

Ensayos

Pretty Guilty and heart-shaped chocolate boxes.

Nadie que presuma de un grado promedio de inteligencia se atreve a decir en público que le gusta el día de San Valentín. Hacerlo significa revelar irremediablemente que eres una víctima más de Hallmark y nos encanta creer que estamos muy por encima de la mercadotecnia.

Yo lo estoy, por supuesto. Los muñequitos de Precious Moments pueden —pardon my french— venderme esta y ese estúpido bebé volador (o adulto incontinente) puede ser derribado por jugadores de Angry Birds en lo que a mí concierne. (more…)

¡Gracias por compartir!
Share

Pretty Guilty and mediocrity.

El sábado pasado escuché a una persona hablando con otra persona sobre una persona distinta. Mujeres hablando sobre otra mujer. Mujer 1 le decía a Mujer 2 que Mujer 3 —quien, por supuesto, no estaba presente— había rechazado la propuesta de noviazgo de un joven que al parecer llevaba bastante tiempo tras de ella porque no estaba enamorada. Mujer 1 entonces procedió a decir la fatídica frase que inspira este texto: “Yo le dije que para eso es el noviazgo, para enamorarse”. (more…)

¡Gracias por compartir!
Share

Pretty Guilty and silence

Con lo difícil que es conseguir una relación formal y decente en estos días, las personas suelen estar dispuestas a llegar a extremos sorprendentes para mantener la suya una vez que la consiguen. Algunos cambian su apariencia —LeAnn Rhymes, anyone?—, unos más sus hábitos —te hablo a ti, persona que exprime el tubo de pasta de dientes por el centro— y otros hacen lo que considero la peor “adaptación” a vivir en una relación: dejan de expresarse. (more…)

¡Gracias por compartir!
Share

Pretty Guilty and weddings

Hace una semana y media se casó la primera de mis compañeras del colegio. Esta no fue una shotgun wedding. Fue una boda legítima, con planeación temporal estándar, pajes, damas, padres felices y amigas dispuestas a recoger el ramo sin hablar mal de la novia y sus andanzas. Nada de pancitas disimuladas, nada de intentos de decir que fue un honeymoon baby, nada de cámaras de MTV listas para grabar. Fue una boda de verdad… lo que claramente es una señal de que atrás han quedado las épocas en que, bueno, podía sentirme un no-adulto. (more…)

¡Gracias por compartir!
Share

Pretty Guilty and taking off and landing

Volar es una de mis cosas favoritas. Adoro subir al avión y sentir como va acelerando cada vez más y casi ver al piloto jalar la cosa que funciona como volante —disculpen mi ignorancia— hacia sí, haciendo que el avión se levante poco a poco. Me encanta un poco más, tal vez, sentir la manera en que el avión baja de casi nada en casi nada pero de golpe, y como parece que todo lo que está dentro de mí sube. Despegar y aterrizar son mis partes favoritas. (more…)

¡Gracias por compartir!
Share

Pretty Guilty and being afraid

La primera vez que probé el sabor del fracaso tenía algo entre cuatro y seis años y era el día de mi examen de gimnasia olímpica. Tenía un leotardo de short azul rey con una franja horizontal blanca sobre o debajo de una turquesa —no me pidan ser tan específica— y seguramente uno de esos chonguitos a los que recientemente he regresado.

Barras horizontales: como una gacela.

Barras paralelas: Nadia Comaneci sufría porque no podía superarme.

Burro de saltos. Burro de saltos. (more…)

¡Gracias por compartir!
Share

Pretty Guilty and the mayor of the friend zone

 Tal vez mi vecina cantando “Just my imagination” con sus amigas en medio de lo que parece un martecitos —y lo digo por la repetición semanal y el aumento ya tradicional de mis ojeras cada miércoles— no es el mejor ambiente para concentrarme y darles consejos maravillosos. Tal vez si su voz se pareciera tantito más a la de Dolores O’Riordan no me vería en la necesidad de denunciarla. Tal vez sólo necesitaba desahogarme. Al tema, ahora.

Varios de mis amigos parecen tener una limitación que me parece penosa, terrible e innecesaria. Su solución no es precisamente fácil pero es lo suficientemente sencilla como para que con dos golpecitos y un poco de alcohol todo se arregle. (more…)

¡Gracias por compartir!
Share

Pretty Guilty and the one night stand

Mis temas de columna terminan donde comienza la paz en mi vida amorosa. Es mucho más fácil conseguir inspiración cuando soy un desastre que cuando soy la mujer más feliz. Hoy soy la mujer más feliz. No puedo ni quiero hacer nada al respecto, pero tampoco quiero decepcionar a mis lectores leales y ocasionales.

Oh, the pickle. Mis fuentes de historias y palabras cuando no salen de mí van desde mis amigos más problemáticos hasta los que creen que lo saben todo (como yo) pero no saben nada (como yo). Como columnista, de cualquier manera, he descubierto que es mi deber hacer generalizaciones atroces y actuar como que siempre tengo la razón. And so I shall. (more…)

¡Gracias por compartir!
Share

Pretty Guilty and rebounding to survive

Durante más o menos siete años de mi vida he sido testigo y partícipe de incontables rupturas amorosas, desencantos y traiciones, y prometo que ha sido mucho más dramático de lo que suena. Mis amigas, amigos y familiares han sido protagonistas de todo tipo de historias de desamor que dejarían en ridículo a los escritores de Televisa, e incluyo ahí a los de “La Rosa de Guadalupe”. Si me equivoco de canal, lo siento, no sé si es de TV Azteca, es igual… con este comentario renuncio a la posibilidad de trabajar en cualquiera de los dos. (more…)

¡Gracias por compartir!
Share