lovesme_not

Hola Pau! Puede que todas tus preguntas empiecen así pero vale la pena decirte que te amo y eres la mejor.
Así esta la situación. Desde hace unos meses me gusta un chavo. Desde entonces nos empezamos a llevar mejor y las ultimas semanas ha dado algunas se;ales que me han hecho sospechar que puede que yo también le gusto. Por se;ales me refiero a que me molesta MUCHO, usa excusas para abrazarme o tocarme fisicamente (no de una manera creepy ni nada intenso), mis amigas lo han oído hablar de mi, se sienta a lado de mi en clase, etc. El problema es que soy un fail en el amor y no se que debo hacer ahora. También no se como darme cuenta si enserio le gusto o no. Gracias! U da best.

S.

Querida S.,

Yo también te amo y tú también eres la mejor. Ahora, una confesión: me encanta tu situación. Estás justamente en la parte más divertida de las relaciones: la de la incertidumbre, los nervios, la tensión y el intentar tocarse de manera casual cuando ambos saben que la verdad es que no es casual y que obvio los dos querían y que <3 <3 <3.

Perdón, me emocioné ligeramente.

*recupera la compostura*

Vayamos por orden. Antes de decidir qué hacer, tenemos que hablar sobre el tema de cómo saber si realmente le gustas o no, y la verdad es que no es tan complicado como parece, y encima tienes varias opciones.

Primero, las directas. La primera es hacer que tus amigas le pregunten. La clave está en elegir a la amiga correcta: no la que es tu mejor amiga, sino una a la que él le tenga confianza, y que sea tan absurdamente amigable e inofensiva que no se vaya a sentir amenazado. Vaya, que el susodicho le crea cuando dice que no te va a decir.

La segunda opción es preguntarle a uno de sus amigos, y para esa sí tienes que elegir al que más se lleve contigo. O si no, puedes aplicar el híbrido: que una de tus amigas le pregunte a uno de sus amigos. Es mejor si en realidad ellos se gustan en secreto, pero quizá sea mucho pedir.

Y la tercera, con la que de paso matas el “¿ahora qué hago?” –y, siendo la mujer práctica que soy, me encanta matar dos pájaros de un tiro– es preguntarle tú. O no preguntarle, y más bien provocar un momento. 

La alternativa menos directa es fijarte mucho en qué tan único es su trato hacia ti. Obsérvalo cuando está con otras personas: ¿las trata igual? ¿las trata diferente? ¿hace manitas con alguien más? Mientras más distinto te trate a ti, más probable es que le gustes.

Si con alguno de estos métodos descubres que, efectivamente, le gustas, lo que debes hacer depende casi completamente de la personalidad del susodicho. Si es tímido y reservado, opta por un juego largo pero directo: dale a entender que es especial para ti, y propicia momentos en los que pueda ir perdiendo la pena o, quizá, incluso se arme de valor para declarar su amor.

Si, por el contrario, crees que es un poco más proactivo, sé directa. No digo que tengas que decirle “Me gustas”, pero tampoco me opongo a la idea –creo firmemente que el mundo sería mucho mejor si fuéramos por la vida declarando sin pena quién nos gusta. Más concretamente, habla con él y pregúntale qué siente. No hay nada de malo en ello y lo peor que puede pasar es que descubras que no le gustas y seas libre de seguir tu camino.

Al final del día, lo más importante es que disfrutes cada segundo. Repito: esta es la parte más divertida, enjoy the ride.

Un beso,

P.

 

¡Gracias por compartir!
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Pau

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