Amor,

Podría escribir tratados sobre nosotros. Podría hablarte por horas de lo que te quiero, del bien que me haces y de lo importante que eres para mí. Podría, pero no puedo.

Es muy solitario tenerte como secreto. Quizá la parte más difícil de amarte tanto es no poder decirlo cuando lo necesito, que es casi siempre cuando duele (que, también, es casi siempre).

Como sea, la verdad es que te amo con ridiculez de adolescente, y aunque no sé cómo estar sin ti, creo que es mejor que mentirme y fingir que estás conmigo.

Es difícil explicar cuánto miedo me das, y saber todos los días cuánto te amo y nunca saber si me amas. Y cuánto te amo, guapo.

Para ser franca, me siento un poco desnuda confesándolo, aunque lo sabes desde hace suficiente tiempo. Pero nuestra dinámica siempre ha sido esta, en la que tienes todo el poder porque te lo di sin pensarlo, y aunque no me arrepiento quisiera que me hubieras devuelto un poquito. Solo lo suficiente para no sentirme tan sola.

Sé que destruirás esta carta, aunque no sé si es porque quieres hacerlo o porque no tienes opción. De cualquier forma, va a ser lo último que recibas de mí, aunque una parte la tengas para siempre.

¡Gracias por compartir!
Share
Pau

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *